domingo, 2 de noviembre de 2008

Seguimos callados


Me dices, te digo, seguimos callados.
Tu boca es mentira, en verbo agotado.
Me miras, te miro, seguimos de largo,
se pierde el momento, muere el letargo.

Tus ojos no mienten y prueban la luz,
no sé si lo entiendes, pero es que eres tú
lo bello en la tierra, disfraz del infierno;
tú eres mi guerra, mi noche en invierno.

Tú eres aquello, un paso adelante,
eres lo bello, eterna y distante.
Princesa perdida, deseo constante,
tú eres aquello que mata al instante.

Y eres… una lágrima andante de heridas abiertas,
un desierto poblado de dunas inciertas.
Hieres… como rosa clavada en el pecho de un niño,
como un puñal embriagado de fuego y de vino.

Me tocas, te toco, seguimos mojados.
Enciende las velas como querías,
que esta penumbra de besos sedados,
de verte sin verte, sea sólo poesía.

1 comentario:

Anaranta dijo...

Siempre me ha sorprendido como logras rimas tan fluidas. Ya te he dicho que en principio no me gustan y es porque me parece que requieren de mucho esfuerzo para existir. Pero a ti siempre se te ha hecho tan facil :)
Por alguna línea me ha venido un aire de neruda, que por cierto hay una película "El cartero de Pablo Neruda", creo que te gustaría mucho.
Saludos señor psico!